Canasta básica sobre género y ciudadanía

Hay personas para quienes la ciudadanía es un sitio de logros, de poder y validación de su lugar en el mundo—una forma de forjar cambios positivos y adquirir un mejor nivel de vida para todos los grupos. Otras la consideran un concepto maligno—exclusivo, alienante o amenazador—que sólo sirve para marginar y excluir al permitir el ingreso de algunas personas y expulsar a quienes no encajan debido a su género, clase o raza. Otras más podrían decir que la ciudadanía “no tiene relevancia” en sus vidas, las cuales ya están demasiado cargadas de presiones cotidianas como para considerar participar en tomas de decisiones o luchas más amplias relacionadas con los derechos. Sin embargo, muchos especialistas en desarrollo han planteado que usar el lenguaje y los argumentos de la ciudadanía es una potente manera de trabajar en programas de desarrollo que procuran hacer realidad la igualdad de género mediante un enfoque en las personas y en cómo ellas interactúan con las instituciones.

 

Esta Canasta básica examina maneras prácticas de utilizar la ciudadanía para esos fines. Consiste de un Informe general que describe los principales argumentos y enfoques en relación con la ciudadanía, el género y el desarrollo; una Colección de recursos de apoyo con resúmenes de estudios de casos, herramientas, manuales y contactos; así como el boletín Género y desarrollo En breve, que incluye tres breves artículos sobre el tema.

Género y ciudadanía: Informe general
Este Informe general examina cómo feministas y activistas por la igualdad de género han buscado replantear la ciudadanía desde una perspectiva de género. También señala que las luchas por los derechos de las mujeres deben ser vistas como luchas por la ciudadanía que afectan a todas las personas en la sociedad y no como “intereses de minorías”. Esta idea de ciudadanía ha sido utilizada para combatir la exclusión por motivos de género, por ejemplo, con cuotas de participación política y discriminación positiva. También se ha usado para rebatir la definición prevaleciente de la división público/privado, que tiene como consecuencia una menor atención a las necesidades de personas que se considera están en el ámbito ‘privado’, usualmente las mujeres. Este informe ofrece muchos ejemplos convincentes de acciones colectivas para reclamar derechos, participar y ejercer influencia. Asimismo, analiza cómo estas acciones pueden conducir a formas más significativas de ciudadanía para las personas que hasta la fecha han quedado excluidas. Recomendaciones del Informe general - Los asuntos que son excluidos de los derechos ciudadanos—como la seguridad de las mujeres en sus propios hogares, el cuidado infantil y la sexualidad—deben ser enfocados y recibir soluciones públicas y/o institucionales. - A fin de que la ciudadanía de las mujeres sea reconocida, es necesario que las instituciones—incluyendo el Estado, la sociedad civil y las familias—incorporen su perspectiva en todas las áreas de actividad. Esto puede lograrse mediante la transversalización del enfoque de género en todas las áreas de las políticas, aun aquéllas que supuestamente son “neutrales al género”. - Se debe iniciar la discriminación positiva a fin de aumentar la cantidad de mujeres en las estructuras políticas formales y en otros cuerpos de toma de decisiones como una forma efectiva de generar procesos de cambio hacia la igualdad de género. - Las evaluaciones de necesidades son cruciales para lograr que las iniciativas de desarrollo se basen en las experiencias de personas reales. Las evaluaciones y consultas participativas tienen el potencial de colocar en la agenda política las necesidades diferenciadas por género. - También es esencial un análisis de género de buena calidad. Las y los formuladores de políticas deben recibir capacitación en las habilidades técnicas de análisis y planificación de género. - Formuladores de políticas y ejecutores de proyectos deberían apoyar a los movimientos sociales, incluidas las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos y aquéllas que trabajan por la igualdad de género, a través de recursos, desarrollo de capacidades y capacitación en habilidades de promoción, defensa y cabildeo. - Se deben crear y utilizar espacios para el diálogo entre organizaciones de la sociedad civil y el gobierno. - Es necesario apoyar la creación de redes entre quienes trabajan en asuntos similares, a fin de fomentar el diálogo, obtener información y desarrollar estrategias efectivas. Recomendaciones específicas para organizaciones de mujeres de la sociedad civil - Los grupos de la sociedad civil deben crear un rol para sí mismos como proveedores de información valiosa a formuladores de políticas sobre las necesidades de las mujeres, la discriminación de género y estrategias potenciales. - Es necesario que los grupos presten atención a los puntos de entrada de toma de decisiones y de diálogo político—tales como procesos de reformas legislativas, nuevos gobiernos y administraciones o importantes eventos locales, nacionales e internacionales. - Los grupos deben invertir tiempo y recursos en capacitación en habilidades, sobre todo en promoción, defensa y cabildeo.
Género y ciudadanía: Colección de recursos de apoyo
La ciudadanía es un concepto abstracto y, por lo tanto, se debe tener mucho cuidado al explicar lo que significa en la práctica y lo que efectivamente puede hacerse en el contexto de las intervenciones y políticas de desarrollo. Los proyectos de desarrollo que potencian la capacidad de los grupos marginados de tener acceso a los cuerpos de toma de decisiones e influir en éstos están trabajando con conceptos de ciudadanía en forma implícita, si no explícita. La ciudadanía tiene que ver con instituciones, políticas y estructuras concretas y con las formas en que las personas pueden moldearlas utilizando ideas acerca de los derechos y la participación. Esta Colección de recursos de apoyo busca orientar a formuladores de políticas y especialistas en desarrollo hacia recursos clave que les ayuden a promover la igualdad de género a través de los derechos y la participación. Los recursos muestran cómo los proyectos de desarrollo pueden comprender y reconocer las funciones de los hombres y las mujeres—su ciudadanía determinada por el género—y trabajar en pos de procesos de cambios positivos de estas funciones y dentro de ellas. La colección consiste de resúmenes de textos clave, estudios de casos, herramientas, orientaciones y otros materiales.